Ahora que ya no está, pasas los días vagando por la vida, haciendo tus cosas, cumpliendo tus compromisos y es como volver a aprender a caminar.
Hay días en que puedes hacerlo sola y otros en lo que sientes que te tropiezas porque te hace falta su compañía. Lo importante, dicen, es que seas capaz de levantarte cada vez que eso sucede.
Llegará el día en que puedas dar un paso tras otro sin volver a caer, entonces habrás aprendido a caminar otra vez.
Y será cuando te alejes definitivamente de su recuerdo.
lunes 10 de octubre de 2011
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